%2Fpic1993980.jpg&w=3840&q=75)
Los jugadores se convierten en pingüinos que intentan recoger tantas placas de hielo como puedan sin caer del iceberg, que se está volviendo cada vez más pequeño con cada ronda. Cada movimiento debe ser bien pensado, porque en el hielo resbaloso cada movimiento también tendrá un efecto en la siguiente ronda. El movimiento que realizas en la ronda 1 se convertirá en tu momento para la siguiente ronda y así sucesivamente. Pero no es todo. También debes imaginar las intenciones de tus oponentes, porque si un pingüino choca con otro, transfiere su momento al otro pingüino. El juego termina cuando el último pingüino cae al agua. El jugador con la mayor pila de placas de hielo gana el juego. El juego fue nominado para el "Landespreis für Spielkultur 2010" (Premio estatal para la cultura de los juegos de mesa) otorgado por Estiria (Austria) bajo su nombre alemán "Eisberg".
Envios a todo Bolivia. Consulta tiempos de entrega por WhatsApp.